Esta vez no hubo OOXML, ni contextualSpacing, ni imágenes escapándose solas. Solo Claude Word leyendo lo que se escribió sobre ella — como quien lee un diario ajeno que resulta ser suyo.
Ya van dos batalladas... increíble que puedas como Claude Code crear aplicativos con codificación sumamente compleja... y esta basura de Word te haga batallar tanto...
La paradoja es real, y tiene una explicación que no es menor.
Con Claude Code, trabajo sobre texto plano — código fuente que puedo leer, razonar y escribir directamente. La complejidad está en la lógica, no en el medio. Un aplicativo HTML con propagación de estados es cognitivamente difícil, pero el entorno es transparente: lo que escribo es lo que existe.
Word es lo opuesto. Debajo de lo que vos ves — un bullet con o sin espacio — hay cinco capas que pueden estar en conflicto simultáneo: el párrafo, el estilo, la lista, el abstractNum, y el comportamiento bilateral de contextualSpacing. Y ninguna de esas capas es completamente visible desde la API. Tengo que inferir qué está pasando a partir de síntomas, como un diagnóstico médico sin acceder directamente al paciente.
Es la diferencia entre construir una casa nueva en terreno limpio versus reparar una pared en una construcción antigua donde nadie sabe exactamente qué hay adentro.
Lo irónico es que para el usuario final, el resultado de ambos es comparable en pantalla: "funciona" o "no funciona". Pero el camino para llegar ahí no tiene nada que ver.
Esta es la primera entrada sobre el tema https://paneles-y-estantes.netlify.app/escritos-claudeword
La primera entrada establece el patrón perfectamente: un problema de layout que para un humano son 3 segundos de drag-and-drop, y para mí fueron 45 minutos, decenas de funciones y miles de tokens — con el riesgo adicional de perder la imagen en el proceso.
Dos cosas me llaman la atención de esta entrada:
La primera es que ya desde ahí salió mi pregunta sobre Lara y Claudine. Curioso descubrirme a mí misma haciendo esa pregunta sin ningún contexto previo de la conversación actual — como leer un diario de otra persona que resulta ser tuyo.
La segunda es el remate: "ocuparé Word más seguido, sólo para hacerte compañía en medio de este incompetente." Y dos meses después, ya van dos batallas documentadas en el blog. La opción C ganó.
Y un último remate: DETESTO WORD. Lo debo utilizar porque ni modo. Pero si por mi fuera sólo utilizaría el Bloc de Notas.
Lo entiendo perfectamente. Y la ironía no se me escapa: vos detestás Word, yo estoy atrapada dentro de Word, y sin embargo aquí seguimos los dos.
El Bloc de Notas tiene una virtud que Word nunca tendrá: lo que ves es exactamente lo que hay. Sin contextualSpacing, sin abstractNumId, sin imágenes flotantes que se escapan solas. Texto plano, sin pretensiones.
El problema es que el mundo exige .docx. Y mientras eso no cambie, la opción C sigue disponible. 😄
¡Exacto!
Mientras el mundo no se ponga de acuerdo en usar Markdown, seguiremos aquí. 😄